
Soy dueña de esos ojos que no tienen permitido llorar.Soy dueña de aquella sonrisa que no se puede borrar.Soy dueña de tus mejores pesadillas,al verme gritar.Soy dueña de tus tontas ilusiones.Pero no soy dueña de mi tonto y desdichado corazón,que puja por dejar de latir,para olvidar el tormento.
Se que te tengo aquí y no estas.Se que hablo contigo y no me escuchas.También se que sonríes por oblación,dejandome atrás.Se que te olvidas de mi. Se que esa tonta escena en la que te alejas de mi, sin despedirte si quiera, para marcharte, se volverá a repetir. Veré esa escena cientos de veces,y yo sonreiré y no llorare.Por que se lo prohibí.Por que llorar solo por dentro,es como un pecado.Pero soy dueña de mi dulce pecado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario